Esta ruta, al igual de algunas de las otras, es una vía de transición importante en las interconexiones metabólicas precisamente porque nos lleva hacia las rutas iniciales que se estructuraron sobre los aminoácidos aromáticos. El punto de partida lo hemos situado en la condensación del fosfoenolpiruvato en un azúcar de cuatro átomos de carbono como es la eritrosa.